La resolución de conflictos

El conflicto existe en todas las relaciones. Por conflicto nos referimos específicamente a los desacuerdos y discusiones verbales. La gente a veces tiene desacuerdos y no necesariamente es algo malo— tienes el derecho de tener una opinión diferente a la de tu pareja. Lo importante es que se comuniquen de una manera efectiva y saludable que les permita entenderse mejor y fortalecer su relación.

 

Resolver tus discusiones de una manera saludable

Si bien el conflicto es normal, también puede sacar a relucir las partes de su relación que necesitan atención. Si tu conflicto se basa en decisiones como qué película ver, con quién salir a pasear o quién debe lavar los platos, usa estos consejos para ayudar a resolver tus discusiones de una manera saludable:

Establece límites.

Todos merecen ser tratados con respeto, incluso durante una discusión. Si tu pareja te insulta, te dice nombres o se burla de ti, dile que se detenga. Si persiste, aléjate y dile que no quieres seguir discutiendo.

Encuentra el problema de fondo.

Las discusiones de pareja suelen surgir cuando no se satisfacen los deseos o necesidades de una persona. Intenta llegar al problema de fondo que inició la discusión. Es posible que tú o tu pareja sientan inseguridad o que no están recibiendo un trato respetuoso, y estos sentimientos florecen cuando discuten sobre otras cosas. Aprende a hablar sobre el problema de fondo para evitar las peleas constantes que no llegan al meollo del asunto.

Acepta no estar de acuerdo.

Si no puedes resolver un problema con tu pareja, a veces es mejor dejarlo atrás. No puedes estar de acuerdo en todo y es importante enfocarse en lo que realmente importa. Si el problema es demasiado importante para olvidarlo y no puedes aceptar estar en desacuerdo, esto puede ser una señal de que no hay compatibilidad.

Encuentra un punto intermedio cuando sea posible.

Llegar a un punto intermedio es una parte importante de la resolución de conflictos y cualquier relación exitosa, pero puede ser difícil de lograr. Tomen turnos tomando decisiones sobre cosas como qué comer para la cena o busquen un punto intermedio que les permita a ambos sentirse satisfechos con el resultado.

Toma todo en consideración.

Si el tema que se discutecambia la forma en que se sienten el uno por el otro o los obliga a comprometer sus creencias o moral, es importante que enfatices tu postura. De lo contrario, toma en consideración las opiniones de tu pareja sobre el tema, por qué está molesto y si sería apropiado llegar a un punto intermedio. Trata de contextualizar tus argumentos para que tengan espacio para expresar sus sentimientos.

Resolución de conflictos en relaciones poco saludables

El conflicto es normal, pero las discusiones no deben convertirse en ataques personales ni en intentos por disminuir la autoestima del otro. Si no puedes expresarte sin temor a represalias, es posible que esté sufriendo abuso. Conoce más acerca de cómo  identificar las señales del abuso  y  consigue ayuda.

Una señal de abuso común en una relación es que tu pareja intente controlarte o manipularte.

Algunas de las razones comunes e injustificadas que las parejas abusivas dan para justificar sus intentos de ejercer poder y control sobre ti incluyen:

  • Eligir pasar tiempo con otras personas o hacer una actividad en lugar de estar con la pareja.
  • Revisar tu teléfono y desaprobar tus mensajes de texto o llamadas.
  • Creer que eres infiel o que no eres de fiar.
  • Expresar incomodidad con tener relaciones sexuales.
  • Intentar acaparar tu atención cuando estés estudiando o trabajando.

Si las discusiones con tu pareja provienen de situaciones como estas, te recomendamos  responder a nuestro cuestionario sobre las relaciones saludables  para conocer más sobre cómo funcionan las relaciones saludables.